Freddy Beras prepara un libro autobiográfico que pronto verá la luz “Me di cuenta de que siempre he tenido la protección de mi Señor Jesús. Sería largo de contar pero, estoy escribiendo un libro con detalles. Ya lo leerán, tiene como título ‘Parte de mi vida’”. Ahora, convencido más que nunca de la presencia de Dios en su vida, Freddy dice que se ha sumergido en la oración y en la recapacitación de su vida de pecador y eso le ha llenado de una felicidad y una alegría muy especial. Hasta ha logrado sanaciones públicas evidentes, sólo clamando su amor y su bendición sobre quienes les presentan. “Es algo realmente maravilloso”, dijo al diario Hoy.
Su relación con Dios
Un hombre de tantas anécdotas y experiencias debe haber tenido alguna para contar mientras estudia la Biblia. Al respecto, el conductor de televisión respondió: “Una no, varias. Leyendo algunos pasajes bíblicos, he tenido la impresión de que han sido escritos directamente para mí. He tenido la oportunidad de ver la vida desde otro ángulo más positivo. Ha cambiado mi relación con mi esposa, con mis hijos, con la sociedad y hasta con mi propia actitud.
En su relación con el Señor han tenido mucha influencia el padre Luis Rosario, a quien considera un santo. “Él, su actitud y su ejemplo, me han ayudado mucho. Igualmente con Felipe Polanco, Juan Luis Guerra y la pastora Lucy Cosme, han sido puntales definitivos en mi relación con Dios”.
¿Moda o convicción?
Muchas personas influyentes están abrazando la fe cristiana, unos por moda, otros por convicción, Beras Goico no cree que sea por moda. “Poco a poco la gente se va dando cuenta de que les falta algo en su vida. De que hay un espacio que no se puede llenar con dinero, renombre, riquezas y posiciones sociales. Buscan la paz interior que sólo la da la presencia de Jesús.
1. Iglesias
Los jueves en la tarde Freddy estudia la Biblia en Villa Bendición, con la pastora Lucy. Los domingos asiste a misa, cuando está en Punta Cana o en la capital a la iglesia de Juan Luis Guerra.
2. Otra opción
A veces prefiere quedarse en su casa, orar y ponerse en contacto directo con Dios.
3. No transige
“La verdad es que he conocido verdaderos representantes del cristianismo, aunque nunca he transigido con posturas poco serias y mucho menos fundamentalistas ni absurdas”.