Declaran inocente a sospechoso de intento de asesinato a Estéfano
 Estéfano, de 40 años, habÃa tenido problemas con su ex empleado. |
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El ex empleado del compositor colombiano fue absuelto el miércoles de intentar asesinarlo a balazos en su lujosa casa con vista al mar de Miami
A esta hora Estéfano debe estar deprimido. La persona que él había señalado como culpable de intentar asesinarlo fue declarado inocente en Miami.
Los seis miembros del jurado en la corte de Miami declararon inocente a Francisco Oliveira, ex empleado de Estéfano, tras deliberar casi tres horas en el quinto día del juicio, luego de escuchar los alegatos de los fiscales Alicia García y Michael Van Zamft y del abogado defensor Frank Rubio.
"Muchas gracias Dios", dijo Oliveira en portugués, mirando hacia arriba en la sala de audiencias, mientras sus familiares gritaban para festejar.
Inmediatamente después del anuncio del veredicto, Oliveira estalló en llantos y se agarró la cabeza, apoyándola en el escritorio que tenía a su frente mientras permanecía sentado al lado de sus abogados.
Su esposa Andrea Romer, que se encontraba en la audiencia, se acercó y lo abrazó, llorando.
LA ACUSACIÓN Oliveira, de 31, años estaba acusado de intentar asesinar a Estéfano con alevosía, utilizando una pistola, el 25 de mayo del 2007. Se había declarado inocente.
Frank Rubio, uno de los abogados de Oliveira, explicó que su defendido, que había sido identificado por Estéfano como su agresor, seguirá detenido bajo las órdenes de un juez de inmigración hasta que se aclare su situación migratoria. Su esposa es ciudadana estadounidense.
La fiscal García, por su parte, manifestó que estaba "desilusionada" con el veredicto.
Antes de que el jurado diera a conocer su veredicto, la fiscalía alegó que el brasileño, que se desempeñaba como jefe de mantenimiento del músico colombiano, intentó sin éxito matarlo y le disparó dos veces, en la cabeza y en el pecho, tras lo cual creyó que lo había asesinado.
Pero su alegato fue rebatido por Rubio, quien expresó ante los seis miembros del jurado que no existían evidencias para declararlo culpable.
No se presentaron evidencias en su contra como muestras de ADN, huellas dactilares o testigos presenciales del crimen, salvo la víctima y el acusado. El arma de fuego nunca fue encontrada.
Se trató de la palabra de la víctima contra la de su empleado, y el miércoles el jurado decidió creerle al acusado, absolviéndolo.
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