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IA, fama y escenario: ¿podemos confiar en la inteligencia artificial que mueve el show?

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En el mundo del espectáculo, la inteligencia artificial ya no es un experimento: es parte del guion. Desde artistas que usan IA para crear visuales en conciertos, editar videoclips o diseñar portadas, hasta plataformas que deciden qué canción se vuelve viral o qué serie aparece primero en tu pantalla, la IA se ha convertido en una fuerza silenciosa detrás del éxito cultural. Por eso, uno de los debates más relevantes de CES 2026 no tuvo que ver con gadgets, sino con una pregunta que atraviesa la industria creativa: ¿Qué tan confiable es la IA cuando entra en juego la creatividad, la imagen y los datos personales?

Durante el Samsung Tech Forum, Samsung Electronics reunió a expertos internacionales para analizar cómo la seguridad, la privacidad y la transparencia son claves en un ecosistema donde la IA influye directamente en el entretenimiento. El consenso fue claro: para que artistas, creadores y audiencias adopten la IA sin reservas, esta debe ser comprensible y estar bajo control humano. No se trata solo de crear más rápido o con más impacto visual, sino de saber qué decisiones toma la tecnología, qué información utiliza y hasta dónde llega su intervención.

En un contexto donde la IA edita imágenes, mejora voces, genera efectos visuales y personaliza experiencias en tiempo real, la confianza se vuelve tan importante como el talento. Los especialistas destacaron que la IA que se ejecuta directamente en los dispositivos —como smartphones o pantallas inteligentes— permite proteger datos sensibles y mantener procesos creativos más seguros, sin sacrificar la magia del espectáculo. Así, la tecnología deja de ser una caja negra y pasa a convertirse en una aliada transparente para la creatividad.

La conclusión que dejó CES 2026 es contundente para la industria del entretenimiento: la próxima revolución no será solo tecnológica, sino ética y cultural. En un escenario donde la IA ya forma parte del show, el verdadero valor estará en aquellas herramientas que potencien la creatividad sin robar protagonismo ni confianza.

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