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Mía Cepeda habla del proceso de salud que ha enfrentado en los últimos meses

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Mía Cepeda compartió la difícil situación de salud que enfrenta luego de someterse, hace varios  meses, a una cirugía para extraer los polímeros que tenía en diferentes áreas del rostro.

Durante una entrevista concedida a la periodista Karina Jiménez, de Panorama.do, Cepeda explicó que el procedimiento fue realizado en Bogotá, Colombia, por un cirujano con amplia experiencia en este tipo de intervenciones.

Durante la entrevista, indicó que tenía polímeros en los pómulos, las mejillas, el área alrededor de la boca y el mentón. Aunque la cirugía estaba prevista para durar entre cuatro y seis horas, se extendió durante aproximadamente 12 debido a la gran cantidad de material encontrado.

Pese a la prolongada intervención, Cepeda aseguró que no fue posible retirarle todos los polímeros, por lo que todavía conserva parte de esas sustancias en el rostro.

Durante la operación también pidió al especialista que le retirara unos hilos que tenía colocados en la frente. Fue entonces cuando, según relató, descubrió que los supuestos hilos de oro que le habían colocado años atrás eran en realidad de nylon.

“Le dije al doctor: ‘Sáqueme los hilos’. Cuando él los sacó, sorpresa: supuestamente eran de oro y resultaron ser de nada”, expresó.

Cepeda afirmó que los hilos le fueron colocados en el Centro de Cirugía ubicado detrás del Palacio Presidencial, donde le habrían asegurado que eran de oro.

Además, explicó que durante la cirugía de extracción de polímeros resultó afectado un nervio facial, lo que le provocó una parálisis que le dificulta controlar la boca e ingerir alimentos con normalidad.

“El doctor me tocó un nervio facial, lo que me provocó una parálisis que hace que yo babee, que se me salga la comida y que tenga la cara medio torcida”, relató.

Mía  también sufrió una necrosis que alcanzó parte de su rostro y le dejó una cicatriz que intenta ocultar con el cabello. Según explicó, esta complicación se produjo luego de que la piel permaneciera despegada durante el prolongado procedimiento.

Desde el primer día comenzó a recibir terapias para tratar la parálisis facial y la necrosis. Permaneció durante más de un mes bajo tratamiento en Colombia y, tras regresar a República Dominicana, continuó con sesiones diarias.

Cepeda indicó que su recuperación ha resultado más costosa que la cirugía debido a los tratamientos y materiales médicos que necesita semanalmente. Reveló que debe utilizar dos gasas especiales, valoradas en aproximadamente 200 dólares cada una.

Sobre el médico que presuntamente le colocó los hilos de nylon en lugar de oro, descartó emprender acciones legales, debido al tiempo, el estrés y los gastos que implicaría el proceso.

Mía Cepeda continúa sometida a terapias y mantiene la esperanza de recuperar progresivamente la movilidad facial, además de corregir las secuelas dejadas por la necrosis y la cirugía.

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